Campo Dunar

El imponente CAMPO DUNAR, que por sus características se le ha otorgado la condición de SANTUARIO DE LA NATURALEZA, se ubica en la punta sur de Concón, su acceso es por el camino del alto, que une Concón con Reñaca.  Corresponde a los últimos vestigios de un gran conjunto de dunas de origen cuaternario (1 a 25 millones de años).  Constituyen una muestra de la historia evolutiva del paisaje natural de la zona.  Resguarda ecosistemas y geosistemas únicos, siendo además el último vestigio del desierto florido del norte de Chile que se extiende hacia el sur del país.

Este conjunto de Dunas tiene un alto valor como unidad paisajística y escénica que lo transforma en un atractivo turístico de jerarquía que puede ser observado desde Valparaíso hasta Quintero.  Su valor geológico radica en que son Dunas generadas en el pasado, cuando el nivel del mar estaba más bajo y podía ser alimentada por una playa vecina, en tanto su valor topográfico se sustenta en su geomorfología muy diversa que contiene roqueríos, acantilados, vertientes, vegetación florida y de cactáceas, laderas de arena y matorrales.

Su valor ecológico es de gran envergadura; ya que tiene diversos ecosistemas endémicos, con especies exclusivas de la zona y variedad de flora y fauna; existiendo al menos 200 especies de fauna y un sin número de comunidades vegetacionales, con curiosidades tales como el Manuey y la Puya; el Tahay y el Huilli, pequeñas plantas nativas casi extintas con flores azul-violáceas.

Su valor arqueológico está dado por un sitio del tipo conchal: “Puntal de Cabras“, con presencia de cerámica del período tardío.  Según antecedentes, debería existir varios sitios más pero que aún no han sido descubiertos.

Posee un alto valor recreativo, incorporado en la memoria colectiva de los visitantes de las Dunas y de los habitantes de Concón, donde se han consolidado usos de esparcimiento, paseos, contemplación y actividades como: caminatas, parapente, sandboard y el tradicional juego de deslizamiento por las dunas.